El Puerto de Santa Cruz de Tenerife cerró el primer trimestre de 2026 con 850.000 cruceristas, un 14% más que en el mismo periodo del año anterior.
Pero a cinco minutos caminando de las dársenas, los comerciantes ven pasar los autobuses de excursión sin que nadie entre a comprar. «Vienen, hacen la foto y se van al barco. El dinero se queda en las compañías, no aquí», resume Carmen Delgado, que lleva 22 años con una tienda de artesanía local.
Un estudio del Observatorio Turístico cifra el gasto medio de un crucerista en 48 euros por escala, frente a los 980 euros del turista de hotel.